Archivo para 2009
La veintena de casas rurales con que cuenta el Concello de A Estrada acumularon en el pasado año 2008 un total de 15.014 pernoctas, lo que supone un 4% de las registradas en la totalidad de la comunidad gallega, según se desprende de un reciente informe elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Se avecina un mes de agosto “bastante flojo” en los alojamientos de turismo rural salmantinos. Lo anticipa José Eladio González, presidente de la Asociación Charra de Alojamientos de Turismo Rural que aglutina casas del Campo Charro, la Sierra de Francia, la Sierra de Béjar y Entresierras. Asociación con entidad provincial que no ofrece a TRIBUNA datos optimistas. “Prevemos un mes de agosto con una ocupación de entre el 25 y el 30%”, un porcentaje que dista una enormidad del 80-90% de 2009. “Ha habido años flojos, pero como éste, ninguno”. Para González, hay una causa clara, “la proliferación de alojamientos”. A las 400 casas “legales” de la provincia hay que añadir las “ilegales”, las que se publicitan como tales y no están autorizadas por Turismo de Castilla y León, y los “chalets de las inmediaciones de la capital salmantina que, debido a la burbuja inmobiliaria, ahora alquilan anunciándolos previamente como casas rurales, algo que no son”.
Tiempo de bodas, tiempo de despedir la soltería: oportunidad para alguna locura antes de aventurarse en el misterio conyugal. En Galicia se celebran más de 10.000 bodas al año y es en verano cuando los organizadores de las farras previas están más solicitados. Aquello de la cenita con las amigas y una tarta erótica final con la foto de la homenajeada se ha sofisticado mucho. Para ellos, la borrachera con remate en un club, pasó de moda. A diferencia de los jóvenes del interior de Galicia, que siguen apostando por comer, beber y la carne de estríper, urbanitas y jóvenes de la costa buscan sensaciones distintas. Las aventuras parecen ganar terreno al sexo y por eso las empresas ofertan ahora todo tipo de experiencias, incluso aéreas (parapente, vuelo en avioneta) o marinas (rutas en velero, buceo, hidrospeed).
La llegada del verano siempre invita a disfrutar unos días fuera de casa en compañía de familia y amigos. Cuando planeamos nuestras escapadas muy pocas veces tenemos en cuenta las opciones que presenta la provincia de Sevilla. Las Navas de la Concepción es un destino perfecto para descansar y estar en contacto con la naturaleza.
Tras décadas de inmigración masiva del campo a la ciudad, en los años 90, algunas personas volvieron al entorno rural. Pero no para trabajar en la agricultura o ganadería, actividades que por desgracia hoy en día, sólo dan para sobrevivir a duras penas, sino para incorporar elementos de ocio hasta ahora nunca vistos como los hoteles y casas rurales.
Un criador de burros andaluces ha creado un nuevo concepto de turismo rural para salir de la crisis. Mantener a 17 animales cuesta mucho a Rafael y éste no quiere rendirse y dejar de ocuparse de sus burros. Por ello, este criador ofrece una serie de rutas o paseos en burro que se adaptan a los deseos de los turistas. Rutas diurnas y nocturnas en las que explica a sus clientes todo sobre el burro andaluz. La idea ha gustado a una empresa turística que ha terminado por asociarse a Rafael.
Todas las comarcas de Lleida, excepto el Segrià, ya cuentan con una asociación de turismo rural, y la Diputación ha editado una guía sobre estos alojamientos. El presidente de esta institución, Jaume Gilabert, asegura que el turismo rural ha sabido poner en valor la actividad agraria. “El éxito”, añade, “es el trato humano que reciben los clientes que practican esta manera de hacer turismo”.
La veintena de casas rurales con que cuenta el Concello de A Estrada acumularon en el pasado año 2008 un total de 15.014 pernoctas, lo que supone un 4% de las registradas en la totalidad de la comunidad gallega, según se desprende de un reciente informe elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Se avecina un mes de agosto “bastante flojo” en los alojamientos de turismo rural salmantinos. Lo anticipa José Eladio González, presidente de la Asociación Charra de Alojamientos de Turismo Rural que aglutina casas del Campo Charro, la Sierra de Francia, la Sierra de Béjar y Entresierras. Asociación con entidad provincial que no ofrece a TRIBUNA datos optimistas. “Prevemos un mes de agosto con una ocupación de entre el 25 y el 30%”, un porcentaje que dista una enormidad del 80-90% de 2009. “Ha habido años flojos, pero como éste, ninguno”. Para González, hay una causa clara, “la proliferación de alojamientos”. A las 400 casas “legales” de la provincia hay que añadir las “ilegales”, las que se publicitan como tales y no están autorizadas por Turismo de Castilla y León, y los “chalets de las inmediaciones de la capital salmantina que, debido a la burbuja inmobiliaria, ahora alquilan anunciándolos previamente como casas rurales, algo que no son”.
Tiempo de bodas, tiempo de despedir la soltería: oportunidad para alguna locura antes de aventurarse en el misterio conyugal. En Galicia se celebran más de 10.000 bodas al año y es en verano cuando los organizadores de las farras previas están más solicitados. Aquello de la cenita con las amigas y una tarta erótica final con la foto de la homenajeada se ha sofisticado mucho. Para ellos, la borrachera con remate en un club, pasó de moda. A diferencia de los jóvenes del interior de Galicia, que siguen apostando por comer, beber y la carne de estríper, urbanitas y jóvenes de la costa buscan sensaciones distintas. Las aventuras parecen ganar terreno al sexo y por eso las empresas ofertan ahora todo tipo de experiencias, incluso aéreas (parapente, vuelo en avioneta) o marinas (rutas en velero, buceo, hidrospeed).
La llegada del verano siempre invita a disfrutar unos días fuera de casa en compañía de familia y amigos. Cuando planeamos nuestras escapadas muy pocas veces tenemos en cuenta las opciones que presenta la provincia de Sevilla. Las Navas de la Concepción es un destino perfecto para descansar y estar en contacto con la naturaleza.
Tras décadas de inmigración masiva del campo a la ciudad, en los años 90, algunas personas volvieron al entorno rural. Pero no para trabajar en la agricultura o ganadería, actividades que por desgracia hoy en día, sólo dan para sobrevivir a duras penas, sino para incorporar elementos de ocio hasta ahora nunca vistos como los hoteles y casas rurales.
Un criador de burros andaluces ha creado un nuevo concepto de turismo rural para salir de la crisis. Mantener a 17 animales cuesta mucho a Rafael y éste no quiere rendirse y dejar de ocuparse de sus burros. Por ello, este criador ofrece una serie de rutas o paseos en burro que se adaptan a los deseos de los turistas. Rutas diurnas y nocturnas en las que explica a sus clientes todo sobre el burro andaluz. La idea ha gustado a una empresa turística que ha terminado por asociarse a Rafael.
Todas las comarcas de Lleida, excepto el Segrià, ya cuentan con una asociación de turismo rural, y la Diputación ha editado una guía sobre estos alojamientos. El presidente de esta institución, Jaume Gilabert, asegura que el turismo rural ha sabido poner en valor la actividad agraria. “El éxito”, añade, “es el trato humano que reciben los clientes que practican esta manera de hacer turismo”.




